La temporalidad avanza imparable hasta alcanzar ya al 23,4% de los asalariados||Los activos han caído en Asturias en 21.500 personas impulsando así la caída interanual del paro y situando la tasa de actividad en el 50%

El desánimo en la búsqueda activa de empleo y el efecto de la emigración laboral relega a Asturias al último puesto del panorama autonómico en niveles de actividad. Esta situación exige reforzar políticas activas de empleo entre los parados de larga duración, primer empleo y los más jóvenes.

El año 2015 comienza su andadura del primer trimestre con un descenso del paro estimado por la EPA de 22.100 personas en Asturias, lo que nos sitúa como la autonomía con mayor caída. Lamentablemente, este comportamiento no se traduce en un avance de la ocupación en la misma intensidad, pues ésta apenas varía en un 0,2% (700 ocupados más) sino que ha venido impulsado por un intenso retroceso de la población activa.

Los activos han caído en Asturias en 21.500 personas impulsando así la caída interanual del paro y situando la tasa de actividad en el 50%, a más de 9 puntos por debajo de la media nacional y al furgón de cola autonómico.

El efecto de la caída demográfica, la emigración laboral y el abandono de la búsqueda activa de empleo ante el desánimo son factores que influyen en este proceso y que afectan en mayor medida a colectivos como los parados de larga duración y los más jóvenes que buscan fuera de nuestras fronteras una oportunidad laboral.

Hay que destacar como dato positivo el comportamiento del empleo y del paro entre los sectores de la construcción y la industria donde las caídas del paro proceden de un impulso del empleo, así como el hecho de que nuestra tasa de paro (19%) se mantenga por debajo de los nieves en el conjunto nacional (23,8%).

Por otro lado las tasas de paro entre los más jóvenes continúan situándose a niveles inaceptables del 44% y el paro continúa haciéndose crónico entre determinados colectivos que junto a de los más jóvenes se sitúan los parados de larga duración o mayores de 45 años que en muchos caso carecen de prestación alguna frente al desempleo.

Además se debe poner el acento en la mala calidad del empleo, caracterizado por la temporalidad, la contratación a tiempo parcial y los bajos salarios, que han disparado las tasas de pobreza hasta el punto de que tener un empleo ya no es garantía de escapar del umbral de pobreza. La temporalidad avanza imparable hasta alcanzar ya al 23,4% de los asalariados (0,1 puntos más que hace un año).

Desde UGT insistimos en la necesidad de reforzar políticas activas para el sector industrial y para atender al colectivo de parados más damnificados por la crisis como son los jóvenes, larga duración y mayores de 45 años y ante el preocupante empobrecimiento de los trabajadores continuamos reivindicando la importancia de la negociación colectiva como instrumento clave para recuperar los salarios y el empleo de calidad, y así impulsar una recuperación económica basada en un modelo de crecimiento sostenible.

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