La pensión media en Asturias de las mujeres está 8.594 euros por debajo de la de los hombres

El lunes 22 de febrero se celebra el Día por la igualdad salarial, ocasión para reivindicar la puesta en marcha de medidas para combatir las desigualdades que se producen en el ámbito laboral. En este sentido, hay que saber que Asturias es la tercera Comunidad Autónoma con mayor brecha salarial entre hombres y mujeres, un 27,6%, lo que significa que las mujeres asturianas ganan de media 7.000 euros anuales menos que los hombres.

Si analizamos el mercado laboral se constata una clara división sexual del trabajo: las mujeres suelen predominar en ocupaciones del sector terciario, donde los salarios son más bajos, y cuentan con menor presencia en sectores como la industria y la construcción.

Además, son las mujeres las que en mayor medida ocupan los empleos a tiempo parcial. En Asturias suman el 78% de los contratos a tiempo parcial frente al 22% de los hombres. También son frecuentes las entradas y salidas del mercado laboral por motivos de conciliación, pues seguimos siendo las mujeres las que nos ocupamos del cuidado de los niños y la atención de nuestros familiares mayores o con problemas de salud.

En relación a la pensión al final de la vida laboral, las mujeres tienen dos obstáculos, la falta de años cotizados en unos casos y la brecha salarial arrastrada que en este caso crece de forma exponencial. Según los últimos datos oficiales relativos al año 2014 la pensión media de las mujeres de nuestra región era de 11.904, esto supone 8.594 euros menos que los hombres.

Lejos de conseguir la igualdad, el problema se ha agravado y se prolonga en estos últimos años. Debido a dos motivos que van ligados, el empeoramiento de la precariedad y la baja calidad del empleo y la poca efectividad en el ámbito laboral de las políticas de igualdad que eliminen la situación de desventaja económica de las trabajadoras.

La Unión General de Trabajadores viene defendiendo que las soluciones a la conciliación de la vida laboral, familiar y personal, no pasan por el trabajo a tiempo parcial o por contratos temporales, sino por la creación de estructuras públicas (escuelas de 0 a 3, centros de día,…) que hagan factible esa conciliación real de las personas.

Por último, desde una perspectiva sindical seguimos reivindicando la vía del diálogo, la concertación y la negociación colectiva como la mejor herramienta para combatir las desigualdades, entre ellas, las de género en el empleo.
 

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