UGT viene denunciando que las peores condiciones de las mujeres en el mercado de trabajo repercuten en que en la vejez sean más pobres que los hombres, de modo que si la brecha salarial se sitúa en torno al 23% (en Asturias 28,6%), la brecha media en las pensiones contributivas supera el 37% (en Asturias alcanza el 49,69%, la más alta de todas las CCAA). Así que, a las mujeres nos roban en nuestros salarios cuando trabajamos y nos castigan cuando nos jubilamos.

El sistema de pensiones agranda la brecha porque no tiene en cuenta que las mujeres tienen carreras de cotización más cortas, con interrupciones constantes provocadas por salidas periódicas del mercado laboral y por ser las principales receptoras involuntarias del contrato a tiempo parcial.

Las mujeres cuidan y lo hacen gratis, a costa de sus carreras profesionales, cubriendo el vacío del Estado y asumiendo unas tareas de cuidados que deberían garantizar unos servicios públicos de calidad. Porque la corresponsabilidad sigue siendo una cuestión sin resolver y hace que casi el 93% de las excedencias por cuidado de hijos/hijas , o el 84% de familiares dependientes, sean asumidas por mujeres. El CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) ha valorado que las tareas de cuidados representan más del 50% del PIB, y más del 90% de ese trabajo lo realizan las mujeres.

Sin embargo esta contribución mayor de la mujer en la sociedad, lejos de revertir en su beneficio, la penaliza. Más de un millón y medio de mujeres reciben pensiones por debajo de los 500 euros y más de 3 millones perciben menos de 700 euros. Las mujeres representan el 73,57% de quienes perciben pensiones más bajas. Los hombres suponen el 80,38% de quienes reciben pensiones entre 1.800 y 2.000 euros, y el 83,02% entre quienes perciben pensiones por encima de los 2.000 euros. El número de hombres que perciben la pensión máxima (24.912) triplica al de mujeres (8880).

En UGT entendemos que elevar el período de cálculo de la pensión perjudicaría más a las mujeres, ya que tienen más lagunas de cotización a lo largo de su vida laboral; y denunciamos que la forma de cálculo (coeficiente de parcialidad) que se plantea es claramente discriminatoria para la mujer afectada por el empleo a tiempo parcial (más del 74%), con respecto a la utilizada para el empleo a tiempo completo. Así lo ha reflejado también la UE en sus recomendaciones al gobierno del PP.

Por todo ello, UGT exige la adopción de las siguientes medidas:

Modificar el cálculo de las pensiones de jubilación para quienes trabajan a tiempo parcial, de manera similar a quienes trabajan a tiempo completo (eliminando el coeficiente de parcialidad y computando los días que se trabajan por semanas completas, independientemente del número de horas)

La aprobación de la Ley de igualdad Salarial que erradique las discriminaciones en el mercado laboral y adopte medidas de protección social para garantizar que los salarios y derechos sociales, incluidas las pensiones, de las mujeres  respeten el principio de igualdad de retribución entre trabajadores y trabajadoras por un mismo trabajo o trabajo de igual valor.

Que el Gobierno cumpla la Ley 27/2011 de 1 agosto, que ha venido posponiendo 6 años en los PGE, y eleve al 60% la base de cálculo de las pensiones de viudedad, para las personas mayores de 65 años que no reciben otra pensión pública.

Que se computen como períodos de cotización el tiempo dedicado al cumplimiento del servicio social obligatorio para la mujer, equiparable a la prestación social sustitutoria del servicio militar, tal y como establecen distintas sentencias.

Que el Gobierno adopte las recomendaciones del Parlamento Europeo del 23 junio 2017, para corregir la brecha salarial y en materia de pensiones entre mujeres y hombres.

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