La democracia atraviesa un momento de profundo desgaste, erosionada por la desafección ciudadana, la desigualdad creciente y la influencia de poderes económicos que actúan al margen del control democrático. Recuperar su prestigio exige volver a situar a la ciudadanía en el centro, reforzar la participación, la transparencia y el compromiso social, y reivindicar valores como la justicia, la igualdad y la solidaridad. Frente a la pseudodemocracia y al descrédito institucional, es imprescindible una democracia viva, que proteja derechos, garantice oportunidades y vuelva a ser un instrumento real al servicio de la mayoría social.
Autor:
Juan José García Rodríguez
Secretario de Formación y Vivienda de UGT








