Durante los meses de pandemia, UGT y CCOO hemos demostrado con creces nuestro compromiso con la sociedad española. Bajo la premisa del consenso, en unos momentos de tremenda dificultad, hemos impulsado toda una serie de acuerdos que han permitido la construcción de una inédita red de protección para el tejido productivo y las personas de este país. Con ello, hemos impedido que, como en crisis anteriores, se destruyeran millones de puestos de trabajo y miles de empresas, trazando con ello una dirección de signo distinto, social, a la política a implementar ante las dificultades con-secuencia de la aparición y extensión de la COVID-19.

Sin embargo, en estos momentos en los cuales, aunque de forma tímida ya se vislumbra la salida de la crisis, nos encontramos con posiciones en el Gobierno que, amparadas en inexistentes condicionamientos europeos o en bloqueos torticeros de la patronal, impiden avances en ámbitos esenciales e imprescindibles para la igualdad social y la distribución de la riqueza.

Hemos conseguido alcanzar un acuerdo en materia de pensiones, desde el diálogo social, pero no podemos permitir que la salida de la crisis se efectúe, como en las crisis anteriores, sobre la espalda de la clase trabajadora. Por eso, este próximo 14 de julio volveremos a movilizarnos exigir al Gobierno que cumpla con los compromisos adquiridos con las organizaciones sindicales y con el conjunto de la sociedad, en materia de mejora del SMI a lo largo de esta legislatura, y la derogación de la reforma laboral.

La congelación del Salario Mínimo Interprofesional nos separa de la línea de acción mayoritaria de los países de nuestro entorno y tiene un impacto negativo sobre el salario de las personas que menos ingresos tienen, especialmente sobre las mujeres, agrandando la brecha salarial de género. El Gobierno muestra una inaudita complacencia con sectores empresariales no perjudicados por la crisis y negando a los sectores más precarios de la clase trabajadora, aquellos a los que no alcanza la negociación colectiva, una protección indispensable en una condición material tan esencial para su desarrollo vital como es su retribución.

Hay que avanzar en la reversión de las reformas laborales de 2010 y de 2012, así como tomar medidas para acabar con los abusos y fraudes en la contratación. Si CEOE y CEPYME van a continuar por la vía del bloqueo en la negociación, el Gobierno va a tener que avanzar en el terreno legislativo para ser coherente con su programa. CCOO y UGT van a seguir apostando por una negociación con contenidos que limite la temporalidad en nuestro país; que sitúe el despido como última opción de las empresas; que habilite formas de flexibilidad interna y adaptaciones de jornada como forma preferente para evitar esos despidos; que equilibre la negociación colectiva; que mejore la participación organizada de las y los trabajadores en las relaciones laborales en la empresa descartando la unilateralidad empresarial.

En suma, la actual situación política requiere que las organizaciones sindicales sigamos dando pasos al frente, para impedir que todas las actuaciones relatadas y otras lleguen a término, quebrando una línea política comprometida con el progreso, la justicia social y la distribución de la riqueza. Por ello, os solicitamos a todas y todos a participar en las acciones que vamos a llevar a cabo, con el claro fin de alumbrar los cambios que esta sociedad necesita y no otros. Porque ¡AHORA TOCA!

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