Una vez más el trabajo vuelve a cobrarse una víctima. El miércoles, un trabajador de 34 años perdió la vida al precipitarse desde una altura de 10 metros cuando se encontraba realizando labores en el tejado de una nave en Gijón. Un accidente que nunca debió de ocurrir y que se da en una situación que sigue repitiéndose, como son los accidentes por trabajos en altura.

Queremos trasladar nuestro más sentido pésame y solidaridad a la familia del fallecido y al resto de sus compañeros. En este año 2025 son ya 6 las personas que pierden la vida en Asturias en accidente de trabajo cuando apenas van transcurridos poco más de cuatro meses de año.

Con accidentes que tienen causas totalmente evitables si se utilizasen las medidas de prevención, formación e información que son de obligado cumplimiento por parte de los empresarios.

No se puede entender y es absolutamente injustificable que esto siga sucediendo en un país que cuenta con una de las legislaciones más avanzadas en materia de prevención de riesgos laborales. Pero de nada sirve esa legislación si quienes tienen la responsabilidad última de aplicarla y hacerla efectiva se empeñan en seguir mirando para otro lado.

Tenemos que decirlo alto y claro: son demasiadas las empresas que se siguen saltando la normativa vigente en materia de Seguridad Laboral convirtiéndola en papel mojado.

Porque esos incumplimientos cuestan vidas, enfermedades y graves lesiones y sufrimiento constante entre la clase trabajadora.

Vidas que además resultan baratas para aquellos que con sus incumplimientos hacen que se sigan produciendo muertes en el ámbito del trabajo. Como ha sucedido con la reciente sentencia por la muerte de un trabajador en Gozón que, pese a reconocerse la culpabilidad de los responsables empresariales, estas han quedado saldadas para la justicia con una multa  de algo menos de 2000 euros, tras un acuerdo con la Fiscalía que además evita el ingreso en prisión, ya que la pena de cárcel que lleva aparejada no supera los 24 meses.

Lo repetiremos hasta la saciedad: es responsabilidad de las empresas velar por el cumplimiento de la legislación y garantizar la seguridad de las personas trabajadoras a su cargo.

¡No somos los trabajadores y trabajadoras responsables de la ausencia de medidas de prevención! ¡Pero sí somos las víctimas, quienes nos dejamos la vida en el trabajo!

Lo ocurrido el jueves en Gijón demuestra algo que venimos demandando las organizaciones sindicales: el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales y la Inspección de Trabajo y Seguridad Socialdeben de realizar más visitas preventivas. Y que los servicios de prevención ajenos visiten los tajos y extremen la supervisión.

Seguiremos insistiendo en que hay que castigar severamente a quien incumple la legislación. Tras cada accidente se deben investigar las causas y dirimir las responsabilidades a que haya lugar.

vamos a seguir reclamando un Pacto de Estado contra la siniestralidad laboral que tenga como eje central la lucha contra los accidentes en el trabajo, el refuerzo de la cultura preventiva y las inversiones necesarias para hacerlo posible. Es una prioridad frente a una sangría que la clase trabajadora y el conjunto de la sociedad no puede seguir permitiendo.

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