El suicidio sigue siendo una de las realidades más duras y silenciadas de nuestra sociedad, con un impacto devastador en familias, entornos laborales y comunidades enteras. Mirar hacia otro lado no es una opción: es imprescindible abordar esta problemática desde la prevención, el refuerzo de la salud mental y el compromiso de las administraciones para garantizar recursos suficientes y accesibles. Hablar de ello, visibilizarlo y actuar es una responsabilidad colectiva si queremos salvar vidas y construir una sociedad más justa y humana.
Autora:
Mercedes García Martínez
Secretaria de Políticas Sociales de UGT Asturias








