Uno de los principales objetivos es acabar con las desigualdades entre hombres y mujeres. Luchamos contra todo tipo de violencia machista y lo hacemos en todos los ámbitos. Nuestras organizaciones saben bien de quienes hablan cuando hablan de precariedad, de violencia y de acoso en el ámbito laboral.

La huelga general del 11 de noviembre también es buen momento para denunciar la situación de pobreza que padecemos muchas mujeres. Vamos a la huelga por unos salarios dignos y por el derecho a una vivienda asequible. Vamos a la huelga por empleos dignos, porque las mujeres vivamos libres de violencia, vamos a la huelga por unos servicios públicos de calidad.

Desde UGT y Comisiones Obreras llevamos años denunciando que la feminización de la pobreza se refleja en la combinación de factores estructurales laborales y sociales. Nosotras somos doblemente precarias con contratos parciales y con baja remuneración; además asumimos los cuidados no remunerados que hacen que interrumpamos nuestra trayectoria laboral.

Ocupamos empleos con salarios medios más bajos, además sufrimos una brecha salarial de género en todos los sectores. Un empleo de calidad es la principal llave para la autonomía económica y la libertad personal.

Para una mujer que intenta huir de la violencia de género se debe contar con una alternativa de vivienda procurada por la atención integral a las víctimas de violencia machista. Salir de la violencia de género, sexual o de trata y explotación sexual debe comportar resolver la situación de necesidad habitacional; a la falta de recursos económicos que una mujer que sufre violencia, no debe añadirse la desprotección social.

Los servicios públicos gratuitos son la mejor forma de redistribución de la riqueza y son esenciales para las mujeres que dependemos como usuarias y como trabajadoras. Exigimos unos servicios públicos de calidad.

Tenemos derecho a una vivienda asequible. Los desahucios impactan más en las mujeres en España: se producen una media de 44 desahucios al día y las mujeres somos el 70% de las desahuciadas.

Un colectivo muy precarizado en términos de vivienda son las mujeres mayores que viven solas.No es casual que el rostro humano de la movilización haya sido Mari Carmen.

Un 23% por ciento de las personas de más de 65 años vive en hogares unipersonales. El 70% son mujeres. Además son un grupo especialmente empobrecido que subsisten comprensión de viudedad o no contributiva mayoritariamente. La pensión media de viudedad es de apenas 937 €.

Por todo ello, y como sindicatos feministas y de clase, llamamos a participar en la convocatoria de huelga general del 11 de noviembre. Seguiremos luchando por una sociedad más justa, igualitaria y equitativa en cada ámbito.

Basta ya de violencias machistas

La violencia machista la paramos unidas

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