Llegar a fin de mes es cada vez más difícil. Los precios suben, la vivienda es inaccesible para miles de personas y los márgenes empresariales crecen a costa del esfuerzo de quienes trabajamos. Pero los salarios no son capaces de seguir el ritmo.
No podemos seguir así. Trabajar no puede significar vivir al límite.
Por eso, la huelga general del próximo 11 de noviembre es clave. Es el momento de movilizarlos, alzar la voz y exigir soluciones. Porque nuestros derechos no se defienden solos y porque la fuerza está en la unidad y la lucha colectiva.

Salarios, vivienda y precios
Desde UGT exigimos salarios dignos y un reparto justo de la riqueza. Reclamamos una subida del SMI de, al menos, un 7% en 2027.
Demandamos medidas para frenar la especulación inmobiliaria, ampliar el parque público y garantizar el acceso a una vivienda digna.
Ante la falta de acuerdo con la CEOE, reclamamos avances reales en la negociación colectiva y que los beneficios empresariales se traduzcan en mejoras para las personas trabajadoras.
Una oportunidad para demostrar nuestra fuerza
No podemos permitir que el acceso a la vivienda se convierta en un imposible para la clase trabajadora. No podemos seguir pagando las consecuencias de una subida de precios que lastra nuestros salarios.
Merecemos un futuro mejor.
El 11N tenemos una oportunidad para demostrar nuestra fuerza y llenar las calles. Por salarios dignos y el acceso a la vivienda. Por la defensa de los servicios públicos, el reparto justo de la riqueza y la protección de la salud en el trabajo. Frente a la desigualdad, movilización y lucha.
· SUBIR SALARIOS · REDUCIR LA JORNADA · MEJORAR LA SALUD · ERRADICAR LA PRECARIEDAD ·








