La violencia machista sigue siendo una de las expresiones más graves de desigualdad y una vulneración intolerable de los derechos humanos en nuestra sociedad. Más allá de las cifras, hablamos de vidas truncadas, de proyectos rotos y de una violencia que adopta múltiples formas: asesinatos, agresiones sexuales, trata, acoso y violencia vicaria, también presente en los entornos laborales. Afrontar esta realidad exige respuestas firmes, integrales y sostenidas en el tiempo, desde las instituciones, desde el ámbito judicial y desde el compromiso sindical, sin dar un solo paso atrás en la defensa de la igualdad y la tolerancia cero frente a cualquier forma de violencia contra las mujeres.

Autora:
Evelyn Cosío Fernández
Secretaria de Igualdad de UGT Asturias

Compartir
Artículo anteriorUN PASO ADELANTE
Artículo siguienteYO TRABAJO GRATIS

No hay comentarios

Dejar respuesta