Los primeros meses de 2026 han mostrado un repunte alarmante de los feminicidios. Hasta hoy se han confirmado 14 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, según los datos oficiales del Observatorio de Violencia de Género. 2026 ha comenzado con un crimen machista cada cinco días, situándolo entre los peores inicios de año de las últimas décadas. Este incremento se suma a una cifra alarmante: desde 2003, más de 1.357 mujeres han sido asesinadas por violencia de género en España.

Por otra parte, la violencia vicaria sigue siendo una de las formas más crueles de violencia machista. En 2026, ya se contabilizan tres menores asesinados por sus progenitores con el objetivo claro de dañar a sus madres.

Cada niño o niña asesinado y cada menor que pierde a su madre, representa un fracaso del sistema de protección, lo que nos obliga a actuar con urgencia, con recursos y con firmeza.

Las violencias machistas no solo se dan en el hogar o en la pareja: se infiltran en oficinas, aulas, hospitales y en todo tipo de espacios.

El acoso laboral por razón de género incluye: comentarios sexistas o humillantes, invisibilización sistemática del trabajo, obstaculización profesional por ser mujer, intimidación, burlas o amenazas, chantaje sexual o abusos de poder, entre otras.

En todos los ámbitos se siguen ejerciendo relaciones de poder que siguen limitando el desarrollo profesional y emocional de las mujeres.

Expertas en violencia de género alertan de un repunte del machismo y del ensañamiento en los crímenes cometidos en 2026, asociado al auge del negacionismo y los discursos que minimizan o ridiculizan la violencia machista.

El negacionismo: desprotege a las víctimas, dificulta la denuncia, debilita los recursos públicos, refuerza a los agresores y erosiona los avances logrados durante décadas.

Desde UGT exigimos:

  • Más recursos humanos y económicos, protocolos ágiles, formación obligatoria en igualdad y perspectiva de género en justicia, educación, sanidad y fuerzas de seguridad.
  • Órdenes de protección que se cumplan, seguimiento integral y gestión unificada entre administraciones.
  • Coeducación real en todos los niveles. Programas que desmonten estereotipos, promuevan el respeto y desactiven el machismo desde la infancia.
  • Implementación rigurosa de protocolos de acoso, formación obligatoria de equipos directivos, sanciones ejemplares y auditorías de igualdad.
  • Atención psicológica, jurídica y económica inmediata y prolongada. Reconocimiento a los huérfanos y supervivientes como víctimas del terrorismo machista.

Porque no son casos aislados. Porque no son “crímenes pasionales”. Porque no son accidentes. Porque son asesinatos. Porque ninguna sociedad libre debe tolerar que la mitad de su población viva con miedo.

Hoy reafirmamos nuestro compromiso: ni una mujer menos, ni una vida destrozada más.
Basta de violencias machistas. Basta de silencio. Basta de impunidad.

No hay comentarios

Dejar respuesta