La evolución del mercado laboral continúa estando marcada por el comportamiento seguido por la pandemia. En el mes de febrero se concentró lo duro de la tercera ola lo que obligó a imponer nuevas medidas restrictivas en ciertas actividades productivas que volvió a incidir negativamente en la actividad económica y el empleo.

Los datos del paro registrado relativos al mes de febrero vuelven a arrojar una subida del desempleo, que deja la cifra en 85.781 parados en Asturias. Esto supone un incremento interanual del 17,6% (12.841 parados más que hace un año) y del 1,3% en relación al mes de enero (1.087 desempleados más). Estos aumentos serían mayores de no existir los ERTES, donde a día de hoy cubren a un total de 17.993 trabajadores (un 25,7% más que en el mes de enero).

A nivel sectorial, hay leves señales de alivio en la industria que ve reducir la cifra de parados un 1,5% en relación al mes de enero (103 desempleados menos). Y se mantiene en la construcción. También las cifras de afiliación a la Seguridad Social parecen contenerse en comparación con el mes anterior. Habrá que ver si estos signos se mantienen en los próximos meses o son coyunturales.

Por su parte, el sector servicios destaca como el más castigado por las medidas puestas en marcha para controlar la pandemia. Este sector además está altamente feminizado, lo que ha hecho que las diferencias de género se hayan ampliado con la pandemia.

Por colectivos, hay que poner nuevamente el foco sobre el colectivo de parados de primer empleo, donde el mercado laboral les sigue frustrando su oportunidad de acceder a su primer empleo, y suman 2.010 desempleados más que hace un año. También las mujeres están siendo castigadas por el desempleo, con una mayor subida del paro respecto a enero (1,9% y 869 paradas más) y concentran el 56% del paro total asturiano. Ante la situación que atraviesan estos colectivos, la UGT insta a subir el SMI ya que esta medida beneficiará en mayor medida a las mujeres y los jóvenes. Además esta subida contribuirá a reducir la brecha salarial.

Ante esta difícil coyuntura es imprescindible seguir los procesos de vacunación y mantener las medidas de lucha contra la pandemia. Pero además es necesario seguir manteniendo los ERTES, reforzar la protección social y desarrollar políticas activas de empleo eficaces. Y aprovechar al máximo los fondos europeos de recuperación.

Ante la proximidad del 8 de marzo, desde la UGT volvemos a exigir la derogación de la reforma laboral, ya que la recuperación económica no puede apoyarse en la precariedad laboral, la temporalidad, la parcialidad y los bajos salarios, y que además afecta mayoritariamente a las mujeres y a los jóvenes.

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