La EPA relativa al último trimestre del año arroja un aumento del empleo y un descenso del paro. A pesar de este balance que podría interpretarse como positivo, desde la UGT seguimos poniendo el acento en la mala calidad del empleo, cada vez más precario, con un fuerte aumento de la temporalidad, una excesiva rotación laboral y una importante devaluación salarial.

La temporalidad afecta ya al 27% de los asalariados, lo que supone una subida de 3 puntos porcentuales en relación al año anterior. A esto hay que añadir el uso abusivo de la contratación a tiempo parcial que continúa imparable y donde los ocupados a tiempo parcial crecen un 18% en comparación con 2015. Además no hay que olvidar que el 64% de los parados lleva más de un año buscando un empleo sin encontrarlo.

Ante esta preocupante precarización del empleo exigimos la derogación de la reforma laboral y con ello la restitución de los derechos laborales perdidos. Asimismo, los salarios deben recuperar el poder adquisitivo perdido y con ello impulsar el consumo generando actividad económica y empleo. La devaluación del mercado laboral ha extendido la pobreza y la desigualdad social que afecta tanto a trabajadores como a parados. Cabe recordar que más la mitad de los desempleados carece de prestación económica. Por todo ello es inaplazable el establecimiento de una prestación de ingresos mínimos a nivel nacional que permita cubrir las necesidades de las familias sin recursos que desde la UGT venimos reivindicando.

mar

Secretaría de Política Sindical
Mar Celemin Santos

 

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