UGT Asturias celebró hoy la jornada titulada “La desigualdad salarial como forma de injusticia social”, con la catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Carolina Martínez Moreno. En el precio para la presentación de la jornada a los medios de comunicación, la secretaria de Igualdad de UGT Asturias, Carmen Escandón, manifestó, en relación a la brecha salarial, que “es el momento de acabar con esta injusticia, que no deja de ser una forma de violencia más contra las mujeres, en este caso violencia económica”. Escandón también hizo referencia a la campaña que organiza UGT por tercer año consecutivo, y que da comienzo mañana, “que hace que las mujeres en este país trabajemos 54 días más al año para poder tener el mismo salario, o, lo que es lo mismo, que 54 días trabajemos gratis”.

Por su parte, Carolina Martínez Moreno señaló que hablar de desigualdades es una constante para cualquiera que se dedique al derecho del trabajo porque es algo que está en el ADN de la realidad de la que se ocupa esta disciplina. “Extrañamente, pese a todo el dispositivo de normas con que contamos a nivel internacional, en Europa y en España, seguimos advirtiendo la existencia de esas desigualdades y de esas brechas de género”. “Hay gente que lo niega rotundamente, pero aparte de los datos, no hace falta ser un lince para detectar esa brecha”, dijo la catedrática, que opina que hay que delimitar cuándo se habla de desigualdades como resultado de distintas situaciones o circunstancias y cuándo se habla de brecha como resultado de discriminación.

La desigualdad no siempre es discriminatoria, aclaró la profesora, por ejemplo cuando se debe a una opción de la persona de e trabajar a tiempo parcial para dedicar tiempo a otras cosas. Así es normal que se gane menos, añadió, pero “el problema es cuando esa desigualdad se convierte en discriminatoria porque no consigue eliminar los obstáculos, o incluso los pone para que las personas que quieran estar iguales puedan serlo”, declaró. Desde su punto de vista “hay muchos criterios y forma de pretender medir esa brecha. A mí me convencen quienes pretenden medir esa brecha con la diferencia en salario bruto hora entre personas a las que se presume la misma productividad, porque elimina los elementos de diferencia que pueden derivar de una distinta intensidad en la dedicación profesional”.

Otra de las claves del asunto, añadió Martínez Moreno, es ver cómo se puede diagnosticar esa brecha, “porque hay muchísimas personas cuyo salario no es el del convenio y en esas circunstancias nadie sabe lo que cobra el de al lado, por lo que es fundamental la transparencia”.

Escandón y Martínez Moreno.
Mañana se inicia la campaña “yo trabajo gratis”, que por tercer año consecutivo desarrolla UGT para protestar contra la brecha salarial.
Aspecto de la jornada.

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