La comarca del suroccidente de Asturias exige un tratamiento diferenciado y un compromiso firme para ayudarla a superar la crisis derivada del cierre de la minería y de, si no se remedia, la descarbonización exprés que supondrá la inminente clausura de la central térmica de Soto de la Barca, en Cangas de Narcea, de la que dependen, entre directos e inducidos, unos 500 empleos.
Se requiere un compromiso de futuro con la zona, apostando por la creación de empleos sostenibles y por servicios públicos de calidad, que fijen la población. La transición energética justa que se viene reclamando para Asturias en general es una petición especialmente importante para el suroccidente, que necesita alternativas antes de que se tome cualquier medida que suponga destrucción de empleo, algo que, por otro lado, resulta incomprensible dada la delicada situación y que en nuestro entorno hay países como Alemania que han fijado su horizonte para la descarbonización en 2038.
Éstos fueron los principales argumentos compartidos hoy en la reunión mantenida entre los alcaldes de la zona -Tineo, Cangas de Narcea y Salas- con los sindicatos UGT y comisiones obreras de Asturias y la patronal Fade, en un encuentro en el que se acordó un compromiso y una estrategia conjunta frente a los peligros que se ciernen sobre estos municipios.
Por la Unión General de Trabajadores, el secretario general, Javier Fernández Lanero, reclamó soluciones a través de la mejora de los servicios públicos y la creación de empleo. «El cierre de la central térmica de Soto de la Barca es reversible y evitable» señaló Fernández Lanero, que también exigió al próximo Gobierno de España que no se lleve acabo la descarbonización exprés.

 

Imágenes de la reunión y posterior rueda de prensa.

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