El paro registrado muestra una nueva caída interanual en el mes de julio: 3,9% (2.626 parados menos), con el mismo descenso que la media del país, y situándose el nivel de desempleo en 65.366 parados. Cabe destacar que el descenso del paro viene impulsado por el desplome de la población activa y por el efecto de la estacionalidad por el periodo estival que hace que se disparen las contrataciones en el sector servicios y con carácter temporal.

Los datos de afiliación a la Seguridad Social presentan también un comportamiento positivo con una subida interanual del 1,2% (4.322 afiliaciones más), por debajo de la media del país donde aumenta un 2,6%.

Por sectores de actividad, en comparación con el año anterior la caída del paro es generalizada entre todos ellos, destacando la construcción con el mayor descenso. Este hecho explica cómo los hombres se están viendo más favorecidos por el retroceso del desempleo presentando una caída (5,8%) muy superior a la de las mujeres (2,4%), siendo estas últimas también las que concentran mayor nivel de paro, (58% del total).

Desde la UGT nuevamente ponemos el foco en la mala calidad del empleo, como se refleja en el hecho que del total de contratos en el mes de julio el 94% es temporal, lo que supone que por cada contrato indefinido se registran 15 temporales. Un mes más hay que destacar la fuerte caída en la contratación indefinida con un 11%, muy superior a la experimentada por la media española (2,3%).

El problema de la temporalidad es un problema endémico sobre el que hay que actuar, y en este sentido valoramos positivamente las campañas de la Inspección de Trabajo para perseguir la contratación temporal y a tiempo parcial, pero la dimensión del problema exige un aumento de recursos económicos y humanos para perseguir este fraude. También demandamos recursos para atajar las diferencias de género, creando la figura del inspector de igualdad, así como una ley de igualdad salarial.

A la UGT nos preocupa la baja protección frente al desempleo, donde las tasas de cobertura se sitúan en el 50%, por lo que a día de hoy la mitad de los desempleados no tiene cobertura frente al desempleo, lo que influye sobre los niveles de pobreza y exclusión social. Ante esta situación es necesario reformar el sistema de protección para que ningún desempleado se encuentre sin protección.

La sociedad no puede seguir normalizando el fraude en la contratación a través de la parcialidad y temporalidad. Por lo que es necesario un aumento de las sanciones para que no continúe siendo gratis defraudar.

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