Todo esto provoca un empobrecimiento generalizado de la población y un fuerte aumento de las desigualdades sociales||UGT demanda al Gobierno que dé un giro radical a su política económica y apueste por la economía productiva, el empleo de calidad y la negociación colectiva

El año comienza con una nueva caída interanual de 5.218 personas, situándose el nivel de paro en enero en 99.514 desempleados. Esta caída del desempleo va acompañada de un ligero aumento de la afiliación a la Seguridad Social que refleja aún cierta debilidad en el proceso de creación de empleo. A esto hay que unir la mala calidad del empleo creado, con un fuerte predominio de la temporalidad, la precariedad y los bajos salarios, así como una cada vez menor protección económica a los desempleados. Todo ello se traduce en una escalada de los niveles de pobreza, exclusión social y desigualdad, en un país donde tener un empleo ya no es razón suficiente para escapar de la pobreza.

El paro registrado en el mes de enero cae en términos interanuales en 5.218 desempleados. Esta caída se acompaña de un ligero incremento en la afiliación a la Seguridad Social del 0,8% más que hace un año.

Por otra parte, si bien es verdad que la reducción del paro se corresponde con un avance en la contratación del 10%, la nota dominante sigue siendo la temporalidad, donde el 91% de los contratos son temporales, esto arroja una ratio de un contrato indefinido por cada 10 temporales. A la temporalidad, la precariedad y los bajos salarios se une una menor protección económica de los desempleados, donde el 45% carece de prestación. Todo ello está provocando un empobrecimiento generalizado de la población y un fuerte aumento de las desigualdades sociales.

Al lento proceso de creación de empleo se unen graves problemas estructurales como bajas tasas de actividad, pérdidas de activos, además de la precariedad del empleo creado cuya nota dominante sigue siendo la temporalidad, contratación a tiempo parcial involuntaria, precariedad y bajos salarios.

Preocupa la situación de determinados colectivos donde el desempleo se hace crónico, como son los parados de larga duración, mayores de 45 años y jóvenes. Colectivos que han perdido la prestación económica por desempleo, que tienen cargas familiares y que se ven abocados al éxodo laboral en busca de una oportunidad de trabajo.

Ante este escenario la UGT demanda al Gobierno de España que dé un giro radical a su política económica y apueste por la economía productiva, el empleo de calidad y la negociación colectiva donde los salarios recuperen su papel central y con ello se dé un impulse al consumo y se reactive el empleo. En Asturias desde la UGT reivindicamos la puesta en marcha de medidas extraordinarias  para reactivar el empleo, que refuercen a las ya contenidas en el ámbito del AEPA, y dirigidas fundamentalmente a colectivos con mayores dificultades.

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